¿Cómo ser coach, madre, divorciada, emprendedora y sobrevivir?

Eso me pregunto yo cada día, cuando me despierto y en silencio programo mi día mientras mis hijos duermen y me doy cuenta lo complicado que es, pero no imposible.

Llevo toda la semana preguntándome cómo podría participar de una manera activa en el día de la mujer trabajadora y sentirme útil. Al final llegué a la conclusión que la mejor manera era escribiendo una noticia, compartiendo algo de mi.

Algunos me conocen de manera personal o por redes sociales aun así quiero aportar mi granito de arena, para ayudar a crear una hoja de ruta personal a todas aquellas mujeres que por algún motivo tienen que comenzar de cero , trazar una nueva ruta o reprogramar el GPS de su vida. Tengo las herramientas y no sólo por mis experiencias profesionales, sino por mis experiencias vitales que me han hecho estar donde estoy,  la maternidad, el divorcio y emprender a los 40.

De la maternidad

Poco puedo decir más que es mi motor, mi objetivo esencial en esta vida. Como decimos en coaching mi proyecto de vida por eso conciliar mi vida profesional y personal es mi hándicap.

Aquí aprendí a delegar, a cuidar personalmente las necesidades de mis hijos pero a ceder tareas sustituibles en personas en las que he creado confianza. Delegar es confiar y para ello no lo puedes hacer ni rápido ni cuando estas saturada sino crear ese espacio de confianza a tu manera y entonces si, DELEGAR con mayúsculas.

Del divorcio 

Un divorcio es una de las experiencias más frustrantes que he podido  vivir y  mi  puerta al coaching.  Todo comenzó por mi , introduje el coaching a mi vida y luego decidí que si me servía a mi, podría servir a los demás.

Cuando me divorcié mudé mi piel y salió una nueva mujer, primero viví las etapas propias del duelo, el duelo de la pareja, porque cuando te casas nunca ves el fracaso como una posibilidad, pero cuando te divorcias con dos bebes solo ves fracaso, entonces muere una parte de ti y hay que pasar por sus fases para volver a encontrarte.

Fase de negación y aislamiento, fase de ira , fase de tristeza y al final la fase de aceptación, entonces me dijeron la frase que marcaría mi nueva vida

Tu ahora ves un divorcio como el final, pero en realidad el divorcio es un nuevo comienzo y comienzas sabiendo que quieres en tu vida y que no quieres nunca más.

Y así fue, me adapté a compartir a mis hijos y trabajar en mis dos vidas, como madre y como mujer. Aprovechando mi tiempo sin niños y con la sensación que me sobraba horas, decidí matricularme en la universidad en el Grado de Derecho, no fue fácil pero si posible.

Un reto personal, trabajando y cuidando hijos lo conseguí, ya nunca más utilizaré el término ” No puedo” o “es imposible”.

cree en ti y podrás con todo

Durante cuatro años de lunes a viernes daba clase en mi centro como profesora de formación profesional y los sabados acudía a clase a la universidad como alumna. Era complicado  cambiar el chip pero divertido, mi vida era una cuadrícula de fechas, trabajos, corregir y actividades extraescolares.

Cuando ya tenía todo controlado, entonces decidí que porque no me adentraba en el mundo de la formación de coaching, conocía los beneficios en primera persona  y como experiencia me matriculé en la formación de coach y facilitadora, después de un periodo de formación y  prácticas,  me certifiqué como coach y aparecio mi tercer paso

De emprender 

Ya estaba titulada en coaching y liderazgo, tenía la carrera de Derecho y decidí dejarlo todo, mi profesión de los ultimas 10 años y emprender, también ejerzo de voluntaria en el área jurídica de una fundación, usando mis conocimientos de Derechos en ayudar a los demás, porque no sólo existe la remuneración, el crecimiento personal también es una recompensa a tu trabajo.

Crear mi proyecto personal puramente mío y fiel a mis principios, mis valores.

Emprender es difícil y solo, es peor, así que me he rodeado de grandes profesionales en  donde delegar aquello que se que no voy a hacer bien o porque no, lo van a hacer mejor que yo, para así centrarme en mi proyecto y en mis objetivos, llegar antes a mi meta enfocada en lo que realmente es importante para mi.

Cree mi propio compromiso,  crear un proyecto que sirva para ayudar a que otras persona puedan llegar al mismo punto donde estoy yo pero mas rápido y saltándose los pasos que yo no supe y tuve que sufrir.

Acepté mis errores como un aprendizaje personal pero nunca como una derrota y sobretodo creí en mi. Empodérate  y no habrá quien te pare y no lo hagas sola, porque no estás sola.

Nadie dijo que seria fácil, pero si es posible.

El día tiene las mismas horas para todo el mundo,  pero el secreto está en aprender a gestionar de una manera eficaz nuestros recursos personales y profesionales. Pero sobretodo buscar el equilibrio entre lo profesional y lo personal, porque todo junto, hacen lo que somos y lo que los demás perciben de nosotros.

Feliz dia de la Mujer trabajadora y si quieres podemos hacerlo juntas. Creer en uno mismo es la herramienta que abre todas las puertas, hasta las más difíciles, TU TIENES LAS LLAVES ,sólo debes aprender a usarlas.

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