¿ Has caído alguna vez en la trampa de la multitarea?

Yo si caí en esa trampa, durante un tiempo me autoconvencí que para sentirme más eficaz profesionalmente debía aceptar todo lo que se me pedía o consultaba, ese clásico ” no importa, ya lo hago yo” o ” tranquilo déjalo en mi mesa” a pesar que no era ni mío , ni necesario. Estaba midiendo mi productividad por lo que era capaz de hacer y no por el valor de lo que hacía.

La multitarea no sólo nos separa de nuestros objetivo, sino que nos hace caminar más lentos y aumenta la posibilidad de cometer más errores, puesto que asumimos más tareas de las que podemos procesar. Pondré un ejemplo práctico:

Si atiendo una llamada de mi compañer@ o jef@ para consultarme algo  “urgente” para él, a la vez que estoy leyendo mi correo electrónico, ¿ Qué sucede?

  1.  que cometeré un error en aquellos que presté menos atención , porque científicamente está demostrado que dentro de las limitaciones básicas del cerebro, está la incapacidad de concentrarse en dos cosas a la vez.
  2. que al colgar la llamada no me acuerda ni que me ha dicho mi compañero ( o tenga muchas lagunas ) y no me acuerde que he leído y por tanto, ahora si, con plena conciencia y concentración, tendría que volver a repetir esas tareas, releer el correo y levantarme a preguntar lo que ya me había dicho. 

Simplemente es un error de planteamiento, no MARCAMOS LAS PRIORIDADES, es decir, siguiendo con ese mismo ejemplo, el término “urgente” no quiere decir prioritario para mi, por lo cual deberíamos haber valorado que era prioritario para mi y realizarlo en primer lugar,

¿cómo?

  • Si el correo me acerca a mis objetivos y es “importante” para mi, debería haber terminado de leer y escribir en un papel las anotaciones más importantes para no olvidarme y luego haber atendido a mi compañer@ o jefe.
  • Practicar una comunicación asertiva y explicar que esa tarea que estás realizando es importante para ti, así que luego al terminar o en un plazo de tiempo le ayudarás. 

Con este ejemplo, no quiero dar a entender que debemos ser insolidarios o egoístas en nuestro trabajo, sólo quiero mostrar que tu jef@ o compañer@ aceptará mejor esperar y ser atendido con plena atención que con la mitad de ti.

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Claro que siempre conocemos a alguien capaz de hacer esas dos tareas bien, pero en general, la multitarea a la mayoría de personas nos hace perder la concentración, nos hace difícil seguir con nuestras tareas afectando a nuestro rendimiento y a la calidad de nuestro trabajo.

Si terminas la jornada de trabajo sin saber que has hecho o como lo has hecho o con la sensación de empezar muchas cosas y no terminar ninguna, plantéate cuantas tareas hiciste a la vez y cuanto tiempo máximo estuviste concentrad@ en una sola tarea.

Las peores trampas de la gestión del tiempo son la mala planificación, no saber decir NO y no saber delegar de forma correcta.

El estrés laboral se debe a la cantidad de trabajo y no a la calidad, así que

No hagas más, hazlo mejor.

¿Hablamos ?

 

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