¿Quieres que tus propósitos no se escapen este año?

Es época de nuevos propósitos, comenzamos el año con muy buenas intenciones  pero también de desistir antes de terminar el mes, renunciando a esa necesidad  de mejora y alimentando el monstruo de la culpa o la desmotivación pero quiero decirte que tranquilo no eres tú el culpable sino una mal planteamiento.

Este mes he colaborado en varios medios hablando de cómo marcar objetivos para este 2019 ( te dejo los links abajo). La Gestión del Tiempo es un propósito muy solicitado en esta era del YA, siempre con prisas y donde conciliar la vida personal y profesional es un handicap. Nuestro mayor objetivo es terminar el día satisfecho pero sin sacrificar nada, suena difícil pero es posible:  dominando tu tiempo.

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Es verdad que existe un escepticismo con esto de los propósitos,  a final de enero ya se han difuminado tanto que se han convertido en una quimera pero siempre digo lo mismo si tu propósito desaparece y se transforma en un deseo, recapacita y analiza el por qué .

Puedo asegurarte que si un propósito no se cumple es principalmente por:

  1. No estás convencido al 100%
  2. No consideras bien las opciones disponibles
  3. No están bien enfocados

Nuestros propósitos fallan cuando nuestros objetivos no coinciden con nuestro nivel de compromiso

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Existen dos herramientas para conseguir propósitos efectivos

La disponibilidad : fundamental saber qué grado de compromiso puedes adquirir o quieres adquirir para conseguirlo.

Todo esfuerzo merece una recompensa pero sin esfuerzo no conseguimos nada, ese esfuerzo lleva implícito un sacrificio o renuncia que nos saque de la zona de confort.

Imagínate que mi propósito es mejorar en mi trabajo pero no incluyo tiempo para una formación o actualización de mis conocimientos o formación. Puede ser un curso presencial u online dependiendo de tus circunstancias pero ambos llevan un compromiso adquirido de tiempo y concentración.

Otro porposito puede ser dedicar tiempo de calidad a las personas de tu vida, sean hijos o amigos, eso supone un cambio en tu programación es decir dedicar un espacio de tiempo “seguro”, así lo llamo yo, donde el móvil se esconde y estas plenamente presente en el AQUÍ y AHORA, suena raro pero cuantas veces decimos a nuestros hijo que jugaré contigo y nos sentamos con el móvil al lado, suena y lo coges, escuchas un alerta y la miras, revisas el mail y  pides mil veces perdón a tu hijo o hija pero le dices es importante, que tal si te planificas un tiempo fijo para jugar, una hora de calidad y juegas, sin interrupciones y al terminar vuelves a tus obligaciones. UNA HORA DE CALIDAD mejor que tres regulares.

La actitud: estoy realmente dispuesto a conseguir este propósito o no quiero ni pienso modificar mis hábitos o mis pensamientos.

El quid de la cuestión es tener claro que nuestros pensamientos guian a nuestra realidad es decir aquello que creo es lo que  pienso y lo que pienso será mi resultado, suena complicado pero es así de fácil cuando uso el podría, debería o querría no estás enfocando, pero si digo:

PUEDO, DEBO y QUIERO conseguir ……..mi cerebro se pone en modo ON y actúa introduciendo en nuestra programación diaria estos objetivos.

Imagínate el propósito más común que es cuidarnos, hacer ejercicio y cambiamos el podría perder unos kilos, debería cuidarme porque noto que me pesan y querría verme en mi peso ideal a

QUIERO este año cuidarme

PUEDO planificar dos dias a la semana para ir al gimnasio y el resto ir caminado a los sitios, subir las escaleras de la oficina andando o cambiar las meriendas por fruta.

Imediatamente has creado estrategias útiles adaptadas a tu día, programando tiempo real en tu día a día y siendo realistas el propósito se convierte en una acción.

Te falta el ingrediente secreto para cumplir propósitos

 

La recompensa: es fundamental que toda acción lleve una recompensa para multiplicar su efectividad, un sentido al sacrificio o a la renuncia y una motivación para cumplir algo.

la MOTIVACION= motivo + acción sino se convierte en un DESEO

Está claro que la recompensa  no siempre tiene que ser económica, tiene que ser motivadora para ti, sea pequeña o grande, ser realista con nuestras circunstancias sin restar valor a nuestros éxitos.

RECOMPENSAS PEQUEÑAS: un rato para leer ese libro que tantas ganas tienes, programa tiempo para ti . puede ser una excursión bonita cada mes o un cine el fin de semana, hacer algo especial con tu hij@ como una manualidad, cocinar o montar en bici.

RECOMPENSA GRANDE: un viaje planificado con tiempo, proponte ahorrar una cantidad mensual modificando hábitos y darás un enfoque claro, sí sabes la cantidad y la inviertes puede ser una escapada de fin de semana, un viaje o un día de spa.

Mi frase preferida es esta y resume muy bien el sentido de nuestras acciones, como decía San Agustín.

“No es más rico el que más tiene, sino el que menos necesita”

Ahora te toca a ti revisar tus propósitos y reajustarlos para que sea un 2019 lleno de éxitos y recompensas, planifica qué quieres y cómo lo quieres. ¿Te ayudo?

Si quieres aprender a gestionar tu tiempo para conseguir tus propósitos te invito a mi próxima microcápsula de Gestión del Tiempo el sábado 26 de enero de 10:00 a 13:00, solo 6 plazas para trabajar codo con codo por ganar tiempo al tiempo pulsa aquí si quieres más información y si quieres  tu entrada pulsa aquí 

links de mis intervenciones:

el programa de radio Ser mujer con Marilena Estarellas escúchalo aquí  y el día 24 de enero en la Cámara de Comercio de Baleares en el espacio de Mujer&Jueves donde puedes inscribirte aquí aún si te apetece crear propósitos eficaces para este 2019.

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